El sermón del monte inspira

El Sermón en el Monte Inspira a Jackie Robinson a la Grandeza

Por el Pastor José Ortega

Segundo juego (Octubre 1, 1947): Yankees de Nueva York 10, Dodgers de Brooklyn 3

La serie mundial de 1947 destacó un muy anticipado encuentro entre ciudades rivales. Los poderosos Yankees de Nueva York hacían su decimoquinta aparición en el clásico de otoño, mientras que los Dodgers de Brooklyn, un club que dominaron los días iniciales del baseball de las Ligas Mayores, disfrutaban de un resurgimiento post-guerra. 

Gracias a un atleta innovador llamado Jackie Robinson, este clásico de Otoño fue especialmente significativo por razones que tendrían implicaciones sociales a largo plazo.  

A principios de ese año, Robinson rompió la línea del color en el baseball cuando los Dodgers lo colocaron en primera base el 15 de abril. Después de una temporada fenomenal, fue nombrado el Novato del año de la Liga Nacional. 

Pero no fue fácil. A principios de la temporada, Robinson enfrentó oposición de sus compañeros de equipo, un diluvio de adjetivos raciales de los entrenadores oponentes, jugadores y fanáticos, e incluso ataques violentos en el campo.

Robinson superó todos esos obstáculos increíbles y al final de la temporada se encontró en el campo más grande, de la ciudad más grande de la nación. En el primer juego, se convirtió en el primer atleta negro en jugar la serie mundial. Luego, en el segundo juego, Robinson una vez más hizo historia como el primer jugador negro con un hit y una carrera impulsada en el campeonato de las Ligas Mayores.

Esos grandes momentos, sin embargo, no habrían pasado sin la visión y guía espiritual del Gerente General de los Dodgers Branch Rickey. Conocido por tomar decisiones basadas en su conocimiento de la Biblia, Rickey creía que Dios le había otorgado una posición influyente, en parte, para que pudiera ayudar a eliminar la segregación el baseball profesional. Él simplemente debía encontrar al atleta perfecto que se uniera en la pelea.

Irónicamente, peleando, por lo menos en el sentido físico, es lo último que Rickey quería que su nuevo estrella hiciera. Para asegurarse de elegir al hombre indicado para el trabajo, Rickey le leyó a Robinson un verso poderoso del icónico Sermon del Monte:

“ Pero yo digo: no resistas a la persona mala. Si alguien te da una bofetada en la mejilla derecha, ofrécele también la otra mejilla”. (Mateo 5:39)

“Busco un jugador con agallas suficientes para no pelear”, dijo célebremente Rickey a Robinson.

Y es lo que Robinson hizo durante la temporada de 1947, hasta llegar a la serie mundial y esos dos primeros juegos fue donde por mucho él grabó su nombre en la historia. Los Dodgers finalmente perdieron el segundo juego 10 a 3 y los Yankees ganaron la serie en 7 juegos. Pero el ganador real fue el baseball de las grandes ligas y la nación entera. 

Robinson ganó el premio MVP (Jugador Más Valioso, por sus siglas en inglés) de las ligas nacionales en 1949, apareció en los 6 juegos de estrellas con los Dodgers en 1956. Fue incluido en el salón de la fama del baseball, y su playera número 42, fue eventualmente retirada en la liga entera. En la celebración anual del día de Jackie Robinson (Abril 15), todos los atletas de las ligas mayores, el entrenador y gerente portan ese número en honor a una de las verdaderas leyendas del juego.

“Una cosa sobre él, era que hacía algo por alguien más”, Robinson dijo después de Rickey. “Lo sé porque hizo mucho por mí”.

Y gracias a que siguió sabiamente el sermón del monte, Robinson logró aun más por el juego del baseball y por los muchos atletas que finalmente siguieron sus grandiosos pasos. 

Pero yo les digo: No paguen mal por mal. Si los abofetean en la mejilla derecha, presenten la otra.
Mateo 5:39 NBD

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